Liberar lo viejo, purificar lo denso y proteger lo sagrado.
Esta intención honra el poder de cerrar ciclos y crear límites energéticos. En Miakoda, los aromas de limpieza y protección combinan hierbas ancestrales y resinas puras que limpian el campo áurico, despejan el ambiente y restablecen el equilibrio espiritual.
Purificar es recordar que lo limpio vibra más alto y atrae lo que está en sintonía.